Ciberseguridad: el nuevo eslabón crítico de la cadena productiva de la pesca.
Fecha: 20 de septiembre, 2026
La innovación tecnológica está cambiando la manera en que funcionan los puertos y, con ella, también los riesgos que enfrenta la actividad pesquera. Esta problemática ocupó un lugar central en el panel “Innovación y Tecnología en los Puertos”, desarrollado durante la Feria Internacional Portuaria 2026, donde especialistas del ámbito marítimo, naval y académico analizaron un aspecto que dejó de ser exclusivamente informático para convertirse en una cuestión operativa y estratégica: la ciberseguridad.
El panel reunió al Capitán Jorge Frías, presidente del CESMAR y secretario general de la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca (AACPYPP); al Almirante retirado Álvaro Martínez; y al Licenciado Alejandro Mignone, subdirector del CESMAR. Desde diferentes perspectivas, los tres coincidieron en una premisa: cuanto mayor es la incorporación de tecnología a la actividad portuaria, mayor es la necesidad de protegerla.
La discusión adquirió particular relevancia al abordar la cadena productiva de la pesca, donde una interrupción tecnológica puede afectar mucho más que una terminal portuaria. Sistemas de gestión, comunicaciones, logística, trazabilidad, documentación, operaciones de carga y descarga y coordinación entre buques, empresas y autoridades forman parte de una red cada vez más interconectada.
En ese escenario, la ciberseguridad aparece como un componente de la seguridad integral.
El capitán Jorge Frías, desde su experiencia al frente del CESMAR y como secretario general de la AACPYPP, puso el foco en la necesidad de incorporar la dimensión humana y operativa al debate tecnológico.
La transformación digital de los puertos no puede analizarse de manera aislada de quienes trabajan en ellos y de quienes desarrollan sus tareas a bordo. La capacitación de capitanes, oficiales, trabajadores portuarios y demás actores de la cadena adquiere así una nueva dimensión: conocer los sistemas también implica saber identificar vulnerabilidades, prevenir incidentes y actuar correctamente frente a una contingencia.
Para la actividad pesquera, donde la continuidad de las operaciones depende de una compleja articulación entre buque, puerto, empresas y organismos, una falla de origen digital puede transformarse rápidamente en un problema operativo.
La formación del capital humano marítimo, en consecuencia, debe acompañar la evolución tecnológica de la infraestructura. No alcanza con disponer de sistemas modernos si las personas que los utilizan no cuentan con las herramientas necesarias para operar en un entorno cada vez más digitalizado.
El almirante retirado Álvaro Martínez aportó al panel una mirada vinculada con la seguridad y la protección de las infraestructuras críticas.
Los puertos concentran información, comunicaciones, energía, logística y sistemas de control que permiten que la actividad funcione. Esa concentración tecnológica genera eficiencia, pero también abre nuevos puntos de vulnerabilidad.
La ciberseguridad debe, por eso, integrarse a la planificación de la seguridad portuaria y no quedar confinada a los departamentos de informática. La protección de una terminal moderna requiere protocolos, prevención, monitoreo, capacidad de respuesta y coordinación entre los distintos actores involucrados.
En el caso de los puertos pesqueros, esta perspectiva adquiere una dimensión adicional: una interrupción puede repercutir sobre la recepción de capturas, el abastecimiento, la logística, la comercialización y otros eslabones que dependen de la continuidad de las operaciones.
El Licenciado Alejandro Mignone, subdirector del CESMAR, aportó al debate una mirada centrada en la relación entre tecnología, capacitación y gestión del riesgo.
La incorporación de herramientas digitales permite optimizar procesos y mejorar la eficiencia portuaria, pero también obliga a revisar procedimientos y competencias. La transformación tecnológica exige trabajadores preparados para interactuar con nuevos sistemas y, al mismo tiempo, capaces de reconocer comportamientos anómalos y responder ante incidentes.
Desde esta perspectiva, la capacitación deja de ser un complemento de la innovación para convertirse en una de sus condiciones de funcionamiento.
La cuestión alcanza especialmente a la actividad pesquera, cuya cadena productiva depende de múltiples sistemas y actores. La seguridad digital debe acompañar cada etapa del proceso, desde la operación del buque y su vinculación con el puerto hasta la gestión de la carga, la documentación y la logística posterior.
Un desafío que ya forma parte de la agenda portuaria
El panel dejó planteado un cambio de enfoque. La ciberseguridad no puede ser considerada un asunto exclusivo de especialistas en sistemas: forma parte de la seguridad operacional, de la continuidad del negocio y de la capacidad de respuesta de los puertos frente a contingencias.
Para la industria pesquera, el desafío es todavía más concreto. La modernización tecnológica de los puertos abre oportunidades para ganar eficiencia, mejorar la trazabilidad y optimizar la coordinación de una cadena productiva compleja. Pero esa transformación debe construirse sobre infraestructuras protegidas y sobre personas capacitadas para utilizarlas.
La Feria Internacional Portuaria 2026 puso así sobre la mesa una cuestión que seguirá ganando espacio en la agenda marítima: un puerto inteligente no es solamente aquel que incorpora tecnología, sino aquel que puede utilizarla de manera segura, confiable y continua.
Y en la cadena productiva de la pesca, donde cada eslabón depende del funcionamiento del siguiente, proteger la información y los sistemas también significa proteger el trabajo, la operación y la continuidad de toda la actividad.
